
Sin duda hay videojuegos que suscitan sensaciones, emociones únicas, de esta manera uno encuentra hoy en día centenares de juegos que están profundamente desarrollados para el jugador casual, para el jugador hardcore e incluso para el más instruido que tienen una relación con diferentes elementos cinematográficos, literarios e incluso de otros juegos , lo que hace del juego una lectura, un disfrute estético para el jugador, siendo solo por su desarrollo argumental, verdaderas novelas interactivas.
¿Son un arte?
Es por esto que los videojuegos están conquistando una nueva meta, el ser considerados una forma artística por sí mismos. Según expertos, se puede considerar arte en términos generales, a la actividad o producto en los que el ser humano expresa ideas, emociones o, en general, una visión del mundo, a través de diversos recursos, como los plásticos, lingüísticos, sonoros o mixtos. El arte expresa percepciones y sensaciones que tienen los seres humanos que no son explicables de otro modo. De manera que si tenemos en cuenta esta definición, los videojuegos deben ser considerados arte ya que desarrollan todas estas ramas.
El hecho de no considerar a los videojuegos como arte, tiene que ver mucho con la evolución y los orígenes de esta rama del entretenimiento (o arte). En este sentido tenemos que recordar que a lo largo de su historia los videojuegos han sufrido una marcada evolución. En los años 70 y 80, la potencia de las videoconsolas y ordenadores a nivel técnico era escasa, por tanto se utilizó como recurso estético dotar a los gráficos de los juegos con un aspecto infantil influenciado directamente por los dibujos animados. Aunque como podéis comprobar más que una influencia era una imposición, la capacidad técnica de estas máquinas no daba para más. Esto conllevó a que se vieran los videojuegos como un juguete para niños.
Pero a medida que se produce una evolución técnica llegaría también la evolución estética, es decir, que podemos ver como a media que avanzan las capacidades técnicas de las videoconsolas y ordenadores también lo hacen su aspecto gráfico y el argumento de los mismos. Una consecuencia de esto es la evolución en la edad media de los jugadores, que pasaría a ser una edad más madura. Percibimos como con la llegada de los 32 bits y sobre todo con la aparición de los 128 bits los juegos alcanzan un nivel gráfico impresionante muy próximo a la realidad, eliminado el aspecto infantil de la etapa anterior.
De esta manera llegamos al día de hoy, en el que tenemos el poder para realizar videojuegos mucho más elaborados y muy cercanos a la realidad, pudiendo elegir dar a los videojuegos de una estética realista o por otra más alternativa, esteticista, que nos ofrezcan diversos mundos o realidades distintas, tanto en su argumento como en su aspecto estético, hasta poder cser considerados auténticas obras de arte.


